Durante años, hablar de Windows en ARM era hablar de una promesa que nunca terminaba de cumplirse. Portátiles con buena autonomía sobre el papel, pero con problemas de compatibilidad, rendimiento irregular y una experiencia muy lejos de lo que los usuarios de Windows esperaban.

Sin embargo, 2024 y 2025 han marcado un punto de inflexión. La llegada de los chips Snapdragon X de Qualcomm ha cambiado el panorama, y por primera vez Windows en ARM es una opción viable y recomendable para un número creciente de usuarios.

El punto de inflexión: Snapdragon X y Windows en ARM

Las generaciones anteriores de portátiles ARM con Windows fracasaron por una razón clara: no podían ejecutar Windows de forma fiable ni compatible. Aplicaciones clave no funcionaban, la emulación era pobre y el rendimiento no estaba a la altura.

Con los Snapdragon X, la situación cambia radicalmente:

  • Rendimiento sólido en tareas reales
  • Autonomía muy superior a la media en Windows
  • Funcionamiento silencioso y eficiente
  • Suspensión instantánea y tiempos de espera excelentes

Dispositivos como la Surface Laptop y la Surface Pro de Microsoft demostraron que Windows en ARM podía competir, por primera vez, con la eficiencia lograda por Apple con Apple Silicon.

El gran problema histórico: la compatibilidad de aplicaciones

Durante mucho tiempo, el mayor freno de Windows en ARM no fue el hardware, sino el software. Ejemplos claros:

  • Aplicaciones creativas sin versión nativa
  • Versiones recortadas de software profesional
  • Emulación inestable o lenta
  • Gaming prácticamente inexistente

Para muchos usuarios, tener que usar alternativas limitadas —como versiones reducidas de Lightroom en lugar de Lightroom Classic— hacía que Windows en ARM fuera directamente inviable.

El año en que el software empezó a ponerse al día

A lo largo de 2025, la situación ha mejorado de forma clara y medible.

Aplicaciones creativas:

  • Adobe Premiere Pro ya funciona de forma nativa en Windows en ARM
  • Lightroom Classic funciona correctamente bajo emulación Prism para ediciones ligeras
  • Cada vez más aplicaciones creativas ofrecen versiones nativas o bien optimizadas

Incluso en chips Snapdragon X Plus de gama media, la experiencia es sorprendentemente fluida para trabajo diario.

Jugar en Windows ARM ya no es imposible

El gaming ha sido históricamente uno de los grandes argumentos a favor de Windows frente a macOS. Y durante años, Windows en ARM era prácticamente inutilizable para jugar.

Esto también ha empezado a cambiar:

  • La emulación ahora soporta AVX y AVX2
  • Easy Anti-Cheat de Epic Games ya funciona en Windows en ARM
  • La app de Xbox permite instalar juegos localmente, no solo streaming
  • Qualcomm ha lanzado un Panel de Control Snapdragon para actualizar drivers gráficos, al estilo de Nvidia o AMD

Aun así, conviene ser claros: las GPU integradas actuales de Snapdragon no están pensadas para juegos modernos en calidad alta. Windows en ARM mejora, pero el gaming sigue siendo terreno dificil.

Apuesta por Windows en ARM con portátiles Snapdragon

La apuesta por Windows en ARM ya no es exclusiva de Microsoft. Fabricantes tradicionales del ecosistema Windows, como HP, han comenzado a comercializar portátiles con procesadores Snapdragon, señal clara de que esta arquitectura ha dejado de ser experimental.

Un ejemplo claro es el HP OmniBook 5, equipado con procesadores Snapdragon X, orientado a usuarios que priorizan movilidad, autonomía y silencio.

Características destacadas:

  • Procesador Qualcomm Snapdragon X
  • Hasta 34 horas de autonomía, una cifra difícil de igualar en Windows
  • 16 GB de RAM y SSD NVMe, suficientes para productividad avanzada
  • Pantalla OLED de 14 pulgadas
  • Funcionamiento prácticamente silencioso

HP no está probando un concepto: está vendiendo un producto real, con garantía, soporte y precios cada vez más competitivos. Esto refuerza la idea de que Windows en ARM ya es una opción comercial, no solo tecnológica.

Intel y AMD reaccionan

El avance de ARM ha obligado a reaccionar a los fabricantes tradicionales.

Tanto Intel como AMD han demostrado en 2025 que la arquitectura x86 aún tiene mucho recorrido:

  • Lunar Lake (Intel)
  • Strix Point (AMD)

Ambos ofrecen un rendimiento competitivo y autonomías casi al nivel de ARM, reduciendo la ventaja histórica de Qualcomm.

2026 será una batalla de fabricantes de procesadores

Todo apunta a que 2026 será clave en el mercado de portátiles:

  • Snapdragon X2 (Qualcomm)
  • Panther Lake (Intel)
  • El rumoreado Gorgon Point (AMD)

Y a esto se suma un posible actor inesperado: NVIDIA.

Los rumores apuntan a un chip ARM de Nvidia para portátiles, posiblemente con un enfoque fuerte en gráficos, algo que podría cambiar por completo el panorama del gaming en Windows en ARM.

¿Recomendar hoy un portátil con Windows en ARM?

A día de hoy, sí, con matices.

Recomendable si:

  • Buscas autonomía, silencio y portabilidad
  • No dependes de software muy específico
  • No priorizas juegos exigentes
  • Quieres un portátil siempre listo, sin ventiladores

No ideal si:

  • El gaming es tu prioridad principal
  • Usas software profesional aún no compatible
  • Necesitas máxima potencia gráfica

La pregunta final: ¿es Windows el límite, no el hardware?

Windows en ARM ha tenido un muy buen año, pero Microsoft se enfrenta a un nuevo reto. A medida que Windows se llena de funciones de inteligencia artificial poco maduras, algunos usuarios empiezan a mirar hacia otros sistemas.

Windows en ARM ya no es una curiosidad. En 2025 es una alternativa real, especialmente para usuarios que priorizan autonomía, movilidad y silencio. La brecha con x86 se ha reducido y se reducirá aún más en 2026, aunque x86 seguirá dominando el gaming en el futuro inmediato. El mercado del PC vuelve a ser interesante. Y eso, después de años de estancamiento, es una muy buena noticia.