Apple es conocida por su férreo compromiso con la privacidad, pero no está exenta de decisiones que generan controversia. Uno de estos casos fue la recopilación oculta de interacciones con Siri, que desató críticas en su momento. Ahora, un nuevo detalle señalado por el desarrollador Jeff Johnson ha vuelto a poner en tela de juicio ese compromiso: un interruptor de “Búsqueda visual mejorada” en la aplicación Fotos, que parece estar activado de manera predeterminada y permite a Apple acceder a datos relacionados con las fotos del usuario.
¿Dónde encontrar este ajuste?
Para los curiosos, este interruptor está en la configuración de Fotos, accesible desde la app de Configuración de iOS o en una Mac a través del menú de configuración de la app Fotos. Al activar esta opción, Apple combina de manera privada la ubicación de tus fotos con su índice global para permitir búsquedas más precisas.
Por ejemplo, puedes deslizar hacia arriba en una foto de un edificio, seleccionar “Buscar punto de referencia” y, en teoría, recibir una tarjeta informativa que identifica el lugar. Sin embargo, como ilustran ejemplos tomados desde un iPhone, el sistema no siempre es perfecto.
En una prueba, una imagen correctamente identificó la Catedral de Santa María en Austin, pero otra confundió el ayuntamiento de Dubuque, Iowa, con la Abadía de New Melleray, un monasterio trapense cercano.

¿Qué hace diferente a la “Búsqueda visual mejorada”?
A primera vista, esta funcionalidad parece una extensión útil de la característica Visual Look Up, introducida en iOS 15, que permite identificar plantas, animales o incluso símbolos en etiquetas de ropa. Sin embargo, hay una diferencia clave: mientras que Visual Look Up no requiere compartir datos con Apple, la “Búsqueda visual mejorada” sí lo hace.
Apple explica en su configuración que los datos de las fotos son “combinados de forma privada” con un índice global que mantienen. Este proceso incluye el uso de un modelo de aprendizaje automático en el dispositivo para identificar regiones de interés (ROI) en la imagen que puedan contener puntos de referencia.
¿Cómo funciona técnicamente?
Según un blog de investigación de aprendizaje automático de Apple, si se detecta una región de interés en la foto, el sistema genera una incrustación vectorial, un conjunto de números que representa las características del punto de interés. Esta incrustación se encripta y se envía a Apple para ser comparada con su base de datos global.
Aunque la explicación técnica puede ser compleja, el objetivo parece ser preservar la privacidad del usuario mediante un procesamiento que limita la exposición de los datos originales. Sin embargo, esta implementación genera preguntas.
¿Por qué la polémica?
El problema principal radica en la activación predeterminada de esta función. Al igual que con la recopilación de datos analíticos o las interacciones con Siri, Apple podría haber optado por un enfoque más transparente, como presentar un aviso al usuario o mantener la función desactivada hasta que el usuario diera su consentimiento explícito.
Si bien Apple parece haber tomado medidas para proteger la privacidad, condensando los datos en un formato menos identificable, el hecho de que la opción esté habilitada de forma predeterminada no da margen a los usuarios para tomar una decisión informada.
¿Un error o un descuido?
Apple sigue liderando el sector tecnológico en términos de privacidad, pero decisiones como esta pueden empañar su reputación. Aunque la tecnología detrás de la “Búsqueda visual mejorada” muestra esfuerzos por proteger la información del usuario, la falta de transparencia al implementarla resulta cuestionable.
Una mayor comunicación y un enfoque en el consentimiento informado habrían sido pasos más adecuados para evitar percepciones negativas. Como usuarios, es crucial revisar configuraciones como esta para asegurarnos de que nuestros datos se usen según nuestras preferencias, incluso en dispositivos de compañías tan confiables como Apple.