Las actualizaciones de Windows han sido una fuente constante de problemas para la compañía, ya que con frecuencia afectan aplicaciones o componentes del sistema. En esta ocasión, una reciente actualización ha provocado inconvenientes en el arranque dual, un modo de configuración donde los usuarios tienen dos sistemas operativos instalados en la misma máquina, típicamente Windows y una distribución de Linux. Muchos usuarios se han encontrado con que no pueden arrancar sus equipos correctamente.

¿Qué es el arranque dual?

Para quienes no están familiarizados con el concepto, el arranque dual permite al usuario elegir qué sistema operativo utilizar al encender su dispositivo. Esta configuración es particularmente útil para aquellos que necesitan trabajar con más de un sistema operativo en la misma máquina.

Cuando se enciende el ordenador, el arranque dual muestra un menú con los sistemas operativos disponibles, y el usuario selecciona cuál desea iniciar. Generalmente, cada sistema operativo está instalado en una partición diferente del disco duro, lo que permite que ambos coexistan sin interferir entre sí. Los casos más comunes de arranque dual en equipos clónicos incluyen Windows y una distribución de Linux, una combinación muy popular entre desarrolladores y administradores de sistemas. Otra combinación frecuente es macOS y Windows, especialmente en dispositivos Apple.

El problema con la última actualización de Windows

La actualización reciente de Windows ha afectado el arranque seguro, lo que ha causado un bloqueo en el cargador de arranque de Linux, impidiendo que los usuarios puedan iniciar su sistema en modo arranque dual. Esta actualización fue diseñada por Microsoft para abordar una vulnerabilidad en el arranque seguro que podía comprometer la seguridad de Windows. Sin embargo, el cambio ha tenido consecuencias no deseadas para las distribuciones de Linux, como Ubuntu, Zorin OS, y Linux Mint, entre otras.

Solución temporal

Hasta que Microsoft lance una nueva actualización que resuelva este problema, muchos usuarios están desactivando el arranque seguro en la BIOS como solución temporal para poder iniciar sus equipos. Aunque esta medida puede permitir el acceso al sistema, también reduce la protección que ofrece el arranque seguro.